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Efraín Burgos García, guitarrista y concertista internacional

Extraordinario músico cienaguero: Carpintero, Compositor, Concertista, Guitarrista, Cantante y Pintor. En cinco años, se paseó por el viejo continente. Grabo canciones con varias orquestas nacionales e internacionales. Nació y murió en Ciénaga Magdalena.

Por: Camilo Castro Stand|
Comunicador Social-Periodista
castrostand3@gmail.com

Efraín Alberto Burgos García, el próximo 2 de agosto cumpliría, 83 años de nacido y el 30 del mismo mes, 26 años de fallecido. Visión Cultural del Magdalena, rindió un homenaje a este músico polifacético: guitarrista, bajista, compositor, cantante, concertista, carpintero y pintor. El periodista Camilo Castro Stand, en ese espacio periodístico, rememora y relata, la historia, los logros y el gran legado que nos dejó, este músico cienaguero.

La siguiente es la crónica periodística escrita por el destacado Comunicador Social cienaguero in memorian al excepcional guitarrista Efrain Burgos, la cual comparte también con los lectores del Periodico Digital www.deracamandaca.com:

Desde mi niñez, escuche hablar de Efraín Burgos García. Los periódicos, la radio y la televisión regional, destacaban sus calidades y cualidades en la interpretación de la guitarra. Y efectivamente era cierto todo lo que se reseñaba y se hablaba del primer “Guitarrista Internacional” del caribe colombiano. El mismo, que enfrentó a la mala situación, durante su infancia y adolescencia y le gano en franca lid.

Fue un autodidacta de la música, interpretando la guitarra y el bajo. Acompaño tríos, bandas, orquestas y conjuntos vallenatos a nivel local, regional, nacional e internacionalmente, dejando en alto a su ciudad natal: Ciénaga, Magdalena. Recorrió países y ciudades del viejo continente, interpretando la música colombiana y latinoamericana como la música flamenca, baladas, boleros y jazz.

El maestro Burgos, descendiente de familia humilde del Municipio de Ciénaga, se destacó como uno de los músicos más importantes de la región norte colombiana por su calidad y dedicación en la interpretación de la guitarra. Su carrera artística, la inicio a sus escasos 12 años, es decir en el año de 1950, tocando la guitarra y cantando en los barrios de Ciénaga y en fiestas familiares.

Niñez e Infancia

Nació el 1° de agosto de 1938. Hijo de la unión matrimonial entre Julián Burgos Camargo de profesión carpintero y Carmen García Ramírez, ama de casa.

Su nacimiento, lo atendió una partera en una casa, ubicada en la calle 1 con carreras 11 y 12 donde vivían sus padres. En esta humilde casa, existe una placa en honor al maestro, allí abrió sus ojos y se escuchó por primera vez, su llanto.

Sus padres en busca de trabajo para un mejor porvenir para su familia, se lo llevaron a mediados de la década del 40 a la Zona Bananera, radicándose en varios corregimientos como Rio Frio, Sevilla, Guacamaya, Orihueca y Tucurinca.

Luego de vivir en esta zona productiva, regresaron a su tierra natal: Ciénaga, Magdalena. En la nota biográfica “Este es mi Cuento”, Efraín Burgos, escribió: “Mi papá, me regalo un reloj para controlar el tiempo en la escuela, el cual, termine cambiándolo por una guitarra, empecé a darle y darle, sin profesor; a veces, miraba a los borrachos cantando y tocando con guitarra y me les acercaba para captarles algo”

“Su infancia estuvo rodeada de carencias económicas, pintaba cuadros en su niñez, que disfrutaba él mismo o para que los apreciaran sus amigos, hobby que cultivo hasta la adultez como pasatiempo en sus ratos libres, como también tallar la madera, haciendo uno que otro trabajo, viendo a su padre en su oficio de carpintero”, indica Edgar Caballero Elías.

Fundo con su amigo y músico, Nicanor Velásquez, un dueto que los unió por dos largos años, compartiendo y presentándose en fiestas y reuniones en la ciudad de Ciénaga en donde Nicanor hacia la primera voz y el maestro burgos en la guitarra. También grabo con el legendario “Trio Cienaguero”, con Hispano Góngora y con
el Grupo “Burgos y sus 24 Solistas”.

Familia, Estudios y su Carrera como Músico

Solo logro realizar estudios primarios, porque desde muy niño, tuvo que ayudar a su padre Julián Burgos en su taller de carpintería, el cual, era el sustento de la familia. “Su vida sentimental, la compartió con cinco mujeres, con quienes tuvo ocho (8) hijos: Amauris, Efraín Burgos Racines; Julio Ricardo Burgos Gómez; Gigliola y Claudia Patricia Burgos Bolaños; Milciades Burgos Cuadrado y Deivis Burgos Villafañe” relata Efraín Burgos Jr.

En cuanto a su carrera como guitarrista en Ciénaga y la región caribe colombiana, empezó a sobresalir con orquestas locales y regionales tales como: La Sonora Cordobesa los Hermanos Martelos de Medellín, Orquesta “Los Hermanos Marimon” y Burgos y Góngora, “Tropibomba” de Bogotá. En estas orquestas, participó con la
guitarra, en otras con el bajo y el requinto y en algunas canciones con la guitarra y el bajo.

Sus inicios en la música en Colombia, la realizo en compañía de Luis Alberto Cortes Bonet, conocido musicalmente como “Tito” Cortes. (Tumaco 1929-Cali 18 de Julio de 1998). De igual forma, acompañó a Olimpo Cárdenas (Ecuador; Julio de 1923
– Tuluá, Julio de 1991). Fue un aficionado de la carpintería y amante de la pintura. Recorrió el país y parte del exterior con su mágica guitarra, como concertista, sumado a su forma de ser, le era fácil, hacer muchas amistades
en los pueblos y ciudades de Colombia y el mundo, donde se presentaba. Siempre sostuvo una entrañable amistad con Gabriel García Márquez y Máximo Alfredo Hernández Durán, conocido en el mundo como el “Mago Borletti” (QEPD), entre otros.

Burgos García, cansado de la situación económica que vivía su familia y motivado por sus ganas de triunfar en
la música, lo obligaron a consignar en su nota biográfica: “Una vez, le dije a mi Padre, te vas a quedar solo, serruchando tu madera, porque yo me voy con mi guitarra para la capital de Colombia”.

Su sobrino Campo Burgos, asegura que “estando en Bogotá, se juntaron cuatro personajes, Antonio María Peñaloza, en la trompeta, Juancho Cuao Moran en la percusión, “Cara de Berraco” bajista y Efraín Burgos en la guitarra. Este cuarteto era la sensación en aquella época en la capital del país en el Bar President, interpretando Jazz”.

Carrera Profesional en la Música

“La afición por la guitarra y el notable desempeño de los cultores de este instrumento es algo que cualquiera sabe en Ciénaga, registrándose nombres de una gran celebridad en la ejecución de la guitarra como: José y Domingo Mazzilli, Alfonso Cayon Mejía, Marcos Guillot Sánchez, Santiago Padilla, Hispano Góngora, Efraín González, cuya influencia de estos artistas cienagueros”. Afirma Caballero Elías.

“A mediados de la década de los 50, un amigo le presento a Andrés Paz Barros, músico prolífico de Ciénaga que para esa época, era consultado por reconocidos músicos del caribe colombiano.

El maestro Paz Barros, lo adoctrina y le enseña el maravilloso mundo de las notas musicales: do, re, mi, fa, sol, Si. Al poco tiempo, Efraín Burgos García, escribía música en el pentagrama” revelo su hijo Efraín Jr. Burgos Racines.

Según el periodista Delfín Sierra Tejada, el maestro Efrian Burgos García, perteneció a la agrupación musical “Los Marqueses de Colombia”, durante varios meses, recién llegado del país hermano de Venezuela. Hay que recordar
que “Los Marqueses de Colombia”, fue una agrupación de música vallenata y sabanera a la que pertenecieron muchos artistas cienagueros como Víctor Ricardo Rivas (QEPD), Álvaro Gutiérrez, Milciades Duran, William Lozano y Alex Polo, entre otros.

Durante su carrera artística, el maestro Burgos, se relacionó con muchos artistas de reconocimiento nacional e internacionalmente y realizó varias grabaciones con músicos como: Tito Cortes, Leo Dan (Música Vallenata), María
Antonieta Peregrino o Toña la Negra, Aníbal Velásquez, Antonio María Peñalosa, Nicola di Vari, Alfredo Gutiérrez, El “Turco” Gil y el cienaguero Baldomero Urieles Sierra, cantante de la Tropibomba.

Entre los discos LP grabados, se destaca sus producciones discográficas de su autoría, como “Oiga Vale”, “Julito y Pito “Quiero Abrazarte Tanto”, “Siempre Ella”, “Amor del Magdalena”, “Linda Flor”, y otras tantas. La canción “Amor del Magdalena” la Grabo con la Orquesta Tropibomba en la voz del cantante cienaguero,
Baldomero Urieles Sierra.

“Con la guitarra era el artista en toda su dimensión, convencido y consciente de su capacidad de excelso ejecutante, tal vez dotado por la propia naturaleza de dedos largos y delgados que desplazaba con gran velocidad a lo largo y alto de las cuerdas”. Afirma el ex rector del INFOTEP, Estrada Flórez.

El Maestro como Persona y Músico

“Efraín, Era un excelente conversador cuando estaba despojado de su guitarra, capaz de sostener una narrativa cargada de anécdotas, pero que sabía conectar unas con otras de manera coherente, a pesar de los contenidos
en diferentes temas”. Afirma Reinaldo Estrada Flórez, amigo personal del Maestro Burgos.

Algunos amigos, indican que Efraín Burgos, por la situación que vivió en su niñez y en su adolescencia, creo en él, un sentimiento de rebeldía y de desobediencia social que a veces rayaba en resentimiento. Sin embargo, muchos
familiares y allegados al maestro, sostienen que nunca albergo en su pecho, resentimiento con nadie y que antes por el contrario era un hombre Alfredo Gutiérrez El Turco Gil y su conjunto Toña la negra muy cariñoso y respetuoso, e inclusive con sus contradictores, solo que él, manejaba un humor negro.

Prueba de ello, es el relato autobiográfico que dejo escrito, el maestro Burgos, denominado “Este es mi Cuento”, en donde consignó: “Yo no nací, a mí me nacieron, el 1° de agosto de 1938 en un pueblo llamado Ciénaga, Departamento del Magdalena-Colombia. Mi padre era carpintero de profesión; mi madre se dedicaba a los quehaceres de la casa que no eran muchos, dado a la dirimía de bolsillo permanente de mi padre. Éramos tan pobres que a veces, el color de los billetes, nos producía mareo, según su valor. A mucha gente les da vergüenza decir: Pasé hambre y soy pobre”.

“Quizás, su alma de artista, lo mantenía más cerca de lo sublime y espiritual que del interés por lo material, por tener riqueza. Lo suyo era la creatividad musical, lo que lo llevó a no permanecer por mucho tiempo entre los grupos y orquestas en los que actuó, principalmente como bajista. Se separó del conjunto vallenato de Alfredo Gutiérrez, por no reconocerle los arreglos musicales de “La cucharita”, una canción original de música carranga del maestro, Jorge Veloza, pero los arreglos que realizo en ritmo tropical, se convirtió en todo un éxito bailable
en el país”, expresa Estrada Flórez.

En la época de su acompañamiento con el maestro, Luis Alberto “Tito” Cortes Bonet, le grabo, la canción “Tomando Solo y Llorando” pieza musical que se convirtió en todo un suceso musical en Colombia y varios países del caribe, especialmente en México, en donde se convirtió en un rotundo éxito.

“El Maestro Burgos García, como persona era genial, siempre fue un incomprendido por parte de un sector de la cultura, algunos pensaban y aseguraban, que estaba “loco” y muchos, se mofaban cuando pedía silencio para que escucharan su exquisita guitarra”, expresa el periodista Delfín Sierra Tejada.

“Estuve por más de cuatro años, acompañando a mi tío, Efraín Burgos en sus presentaciones en la capital del país
bogotá, donde hizo parte del cuarteto de música cubana, d e n o m i n a d o “Son de cuba”, cuyo director era Benny Bustillo.

Posteriormente, El maestro Burgos es contratado como artista exclusivo por el “Sello Vergara”, con quien grabo 5 discos de 78 revoluciones por minuto de gran éxito” afirma Joaquín Campo Burgos.

Siempre soñó con hacer música clásica y durante mucho tiempo estuvo recorriendo las grandes ciudades de Colombia, realizando sus conciertos como solista y donde era aplaudido por los amantes de la música en guitarra. En su gira por el viejo continente, se dedicó a estudiar y ejecutar la guitarra clásica. Fue un auto didacta, hasta el punto que se convirtió en un gran concertista de la guitarra en Ciénaga, el país y el exterior.

Carrera Musical del Maestroy su Viaje al Viejo Continente

Viviendo en San Andrés Islas, el maestro Efraín Burgos García, fue contratado por el “Grupo Gran Colombiano en 1964 y viajan a Europa, recorriendo durante 5 años, países como Berlín, Bélgica, Paris, Francia, Madrid, España, Suecia, Alemania, Lisboa, Estocolmo y países de África del Norte, como Marruecos.

A la conquista del viejo continente, salió Efraín Burgos García, lleno de ilusiones y a punto de cumplir sus sueños. Un 8 de junio de 1964, salió desde Cartagena en un barco rumbo a Europa. A los dos días de estar viajando, llegó el infierno para él, sintió que el mundo se le esparramaba debajo de sus pies. Nunca había viajado en barco y el movimiento de las aguas del Océano Atlántico, le producían mareo.

Ante estas circunstancias, un marinero del barco, al tercer día del viaje, le aconsejo que para mejorar su salud y controlar, los mareos, debía comer bien y bastante. El marinero, era el encargado de servir la comida, hicieron un
trato, el marinero le daba el doble de comida y en las noches libres, Efraín Burgos, le tocaba la guitarra. Así fue, como pudo controlar los mareos, el maestro Burgos.

Esta travesía al Océano Atlántico, duro 12 días y la primera ciudad donde llegó, el Grupo Folclórico Gran Colombiano, fue a Santa Cruz de Tenerife, España. Este grupo folclórico, contrato los servicios profesionales de Efraín Burgos García, como guitarrista. “La primera presentación del Ballet Gran Colombiano, fue en la ciudad de Cáceres”, relata Efraín Burgos García, en su nota autobiográfica.

En esta gira por Europa, el maestro Burgos, estando en Madrid, España, toma la decisión de separarse del Grupo Folclórico Gran colombiano y en 1965, conoce al cubano Ramiro Arango, quien era representante de la orquesta,
Los Nicaraguas Boys, quien le propone, realizar una gira con la orquesta como bajista por Paris, propuesta que Burgos, acepta con una condición que consistía en que se le pagara, 200 dólares. El cubano Arango, lo miró y le dijo, te doy cien dólares ahora y los otros te los doy en París y además, le expreso, “viajamos mañana y esta tarde te entrego los pasajes en tren”.

En su recorrido por el viejo continente, se presentó en uno de los mejores escenarios más emblemático de la música en Paris, el Teatro Olympia, considerado el “Templo de la Música”. En este escenario, se presentaron, los más grandes artistas y músicos del mundo, tales como Celia Cruz, Carlos Santana, Julio Iglesias, Raphael, Héctor Lavoe, Madona y Efraín Burgos García, hijo de la salitrosa.

“Es de resaltar la forma como imitaba, con su guitarra, al piano, lo hacía usando los dedos de ambas manos para “pisar”, las notas en el mango de la guitarra, o sea el mástil propiamente dicho, sin pulsar las cuerdas como es habitual (…) Era común oírle decir entonces a la gente: Burgos toca y se acompaña a la vez. Sus dedos sobre el encordado de la guitarra, hablaban solos, eran melódicos, hacía música con las manos”, destaca, Edgar Caballero Elías.

Estando en Paris, asistió a un bautizo de un amigo músico y allí, tuvo, la oportunidad de conocer a José Dolores Quiñones, el compositor de la canción “Los Aretes de la Luna”, grabada por Vicentico Valdés. En esa fiesta, el compositor y guitarrista, José Dolores Quiñones, le propuso a Efraín Burgos, conformar un cuarteto. Días después, el cuarteto estaba conformado por Tito Maturana en la tumbadora; Pedro Martínez en el contrabajo y José Dolores quiñones y Efraín Burgos en la guitarras.

En el álbum fotográfico personal del concertista cienaguero, están los registros de las giras realizadas por el viejo continente y que evidencian sus presentaciones en los países, reseñados en esta crónica. Una de las fotografías que más llama la atención es la que se tomó en parís cuyo fondo es el Arco del Triunfo, el monumento más representativo de Paris y el cual, simboliza las victorias del ejército francés, bajo las ordenes de Napoleón Bonaparte.

Regreso del Viejo Continente a Colombia

Luego de recorrer el viejo continente en donde dejo en alto al folclor y la música de Colombia y de su tierra natal, regresa al país en el año de 1969 y se dedica a realizar conciertos en Bogotá, Medellín, Cartagena, Cali, Barranquilla, Santa Marta, Ciénaga, entre otras ciudades del país.

Pasado un tiempo, se sintió frustrado por el poco apoyo que le brindaban a su talento artístico y musical en su propio país.

Fue cuando entonces, recibió una invitación del Gobernador del Magdalena en 1975, para presentarse en la celebración de los 450 años de la Fundación de la ciudad de Santa Marta, la cual, contó con la presencia de los gobiernos de Panamá, Venezuela y el Presidente de Colombia Alfonso López Michelsen.

“En esa celebración, el Ministro de Defensa de Venezuela, le hizo una propuesta para trabajar en su país y sin pensarlo dos veces, el maestro Burgos, acepto, irse para país vecino, en donde trabajó por varios años, presentándose en grandes ciudades, interpretando “El Pájaro de Lágrimas”, como bautizaron su guitarra”, escribió el periodista Armando Porras Rangel.

El repertorio en sus conciertos, pasaba por la música clásica, la música del interior del país, valses, tangos, bambuco, Calipso, bundes. Merengues, paseos, torbellino, pasillos, pregón, ranchera, baladas, salsa y vallenato. Todo el historial y géneros de la música popular de Colombia, fue interpretada por este gran maestro de la música durante más de 40 años. A parte de la música flamenca y Jazz.

Cuando el maestro Burgos García, estaba en la cresta de la ola, con sus conocimientos y toda su experiencia, empezó a interpretar desde la música clásica con su “Guitarra Eléctrica”, que trajo de del interior del país, para ese entonces era contratado como concertista por instituciones, entidades y gobiernos departamental y municipales de la región caribe.

“Tuve el honor de presentarlo en el Hotel Tobiexe y en la discoteca Johnny Ky, con lleno total en un evento organizado por el escritor, Elías Eslait Ruso con tarjetas de invitación especiales y con reserva, es decir, personas y familias selectas.

También, lo presente en Barranquilla en “La Silla Coja” y “Shadow Internacional Club”, los cuales, eran dos sitios nocturnos de gran acogida por los amantes de la cultura de Barranquilla en donde repetimos. También en Cartagena, estuvimos en la Discoteca Escollera y en la Piragua en el sector de Boca grande”, asevera Delfín Sierra Tejada.

Anécdotas de los amigos con el maestro Burgos

Estando en el conjunto Vallenato de Alfredo Gutiérrez, en 1981, les salió una gira para el vecino país de Venezuela en donde a el tres veces “Rey Vallenato, se le ocurrió, interpretar en acordeón, el himno de país hermano. Por este hecho, fue maltratado y golpeado en las piernas y las nalgas por la guardia nacional, como castigo por ofender sus símbolos nacionales. Esa noche, el maestro Burgos, termino debajo de una mesa y entre sillas.

Como una anécdota, el ex rector del INFOTEP y amigo del maestro Burgos, Reinaldo Estrada Flórez, relata que Burgos, amaba profundamente a Ciénaga, tanto que, cuando en París, le preguntaban en dónde había estudiado música, él contestaba: “en la Escuela de Bellas Artes de Ciénaga”. Y, afirmaba jocosamente que sólo sabía vivir en dos partes: “en París, porque era la ciudad luz y en Ciénaga, porque siempre se iba la luz”

El periodista Delfín Sierra Tejada, indica como anécdota que “una vez, vino Carlos Andrés Pérez, creo que al trisesquicentenario de Santa Marta y Efraín estaba entre los invitados. Me tocó presentarlo escondido entre el cortinaje que colocaron en el Hotel Irotama, porque yo estaba en Santa Marta, transmitiendo con la Voz del Turismo del Circuito Todelar de Colombia y no tenía ropa adecuada para ese tipo de evento y Efraín Burgos, me insistió y me dieron un micrófono con cable largo que me permitió presentarlo sin que el público y los invitados me vieran. Cuando la presentación, terminó salí, y él me presentó con algunas personas que no podían creer que ese muchacho cabelloncito y flaco, tuviera, tremenda voz”.

“Descubrí la dolorosa realidad del artista, Efraín Burgos que fue una persona incomprendida, y hasta polémica; quizás porque esperaba que el auditorio le reconociera quien era, y no logró, superar nunca, que sus propios coterráneos no le dieran el valor que se merecía (…) Luego de interpretar conciertos de guitarra en el Olympia de París y de codearse con artista de reconocida talla mundial, era lo menos que se merecía, pensaba él” enfatiza, Hugo Estrada Rosales.

“En una reunión en la casa Dangond, Efraín me invitó a que lo presentara, fuimos y había un personaje que siempre quería figurar, además hablaba casi a gritos y como estaba buscando el apoyo de los asistentes para la Asamblea departamental, caminaba, abrazaba, se reía y con ese comportamiento no dejaba que Efraín se luciera en su presentación con su instrumento.

Cuando nos fuimos a un descanso, Burgos me dijo: “Delfín, ¿cómo hacemos para que este payaso deje el show? Le contesté, déjalo de mi cuenta, yo lo aquieto”.

“Tomé el micrófono y con mi grosería disfrazada dije algo parecido a esto: “Aquí el artista es Efraín Burgos García y no podemos desaprovechar la oportunidad para escuchar a la guitarra cienaguera que se ha paseado por Europa y África, llevando lo mejor de la música colombiana e interpretando a los más reconocidos compositores de la música clásica. Este es un lenguaje universal que sólo los seres de alta sensibilidad se sientan y escuchan, se deleitan y aplauden a un cienaguero tan importante y tan humilde. Escuchemos pues, porque aquí el artista invitado es Efraín Burgos García”. Después, con esa risita malévola que tenía Efraín, nos reíamos y festejamos porque el “personaje” no volvió a joder”, refiere con jocosidad, el periodista Sierra Tejada.

En su vida artística, brilló con luz propia como compositor, interprete, arreglista y concertista en este difícil y competitivo mundo de la música. Desde muy joven, recorrió ciudades como Santa Marta, Barranquilla, Cartagena, Medellín, Puerto Berrio, la Dorada, Girardot y Bogotá. Así mismo, grabó con muchas orquestas, conjuntos, duetos y tríos del país, que le permitió generar y dejar un invaluable legado musical al país.

“Recuerdo que Aníbal Velásquez y su hermano José, vivieron en Ciénaga en la casa de mi tío, Efraín Burgos García en el sur de Ciénaga, cerca al Parque Sagrado Corazón. En esta casa, se reunían, músicos importantes de la región para ensayar y hablar de los últimos acontecimientos musicales. A estas reuniones asistía Moisés Coronado, compositor de la canción “La Brujita”, inspirada en un pasaje cultural de la vieja Ciénaga, grabada por Aníbal Velásquez en los años cuarenta” enfatiza, Joaquín Campo Burgos.

Reconocimientos

La Alcalde del Municipal de Ciénaga, mediante el Decreto No 009 de enero 19 de 1982, le rindió un homenaje por los valores artísticos y los aportes a la cultura al Municipio de Ciénaga.

En este mismo acto administrativo, también se exaltó los aportes al folclor y como hijos ilustres de Ciénaga a Máximo “Borlety” Hernández, Digna Cabas y Carlos “Carlín” Caro Melo.

En el año 2000, la Fundación Festival de Música con Guitarra “Guillermo de Jesús Buitrago” y la Alcaldía Municipal del Dr. Antonio Zabarahin, le rindieron un homenaje in memoriam, como reconocimiento a sus condiciones artísticas y por sus aportes a la música del Municipio de Ciénaga, el departamento, la región caribe y Colombia entera.

Las autoridades lo reconocen como Cofundador del Festival Nacional de Música Vallenata en Guitarra del Municipio de Agustín Codazzi en el Departamento del Cesar, considerado como la principal festividad cultural y folclórico de la región del Cesar. Este festival cuenta con el apoyo de las entidades privadas, la Alcaldía y elMinisterio de Cultura.

Vida Familiar y Social

Efraín Jr. Burgos Racines, asevera que “Mi papá, me enseñó a leer música con el bajo y después con la guitarra. En el año 1977, estuve acompañándolo en la ceremonia de graduación en el San Juan del Córdoba.

Esa fue mi primera presentación con él; y gracias a mi padre, ingrese a estudiar Licenciatura en música de Bellas Artes de Barranquilla”. Reinaldo Estrada Flórez expresa que en las reuniones sociales “El maestro Burgos, aparecía, lleno de calor humano, de comprensión y capacidad empática, con críticas y consejos despojados de egoísmo, pero cargados de humildad. Así mismo, estaba atento a escuchar a su interlocutor y, si lo consideraba, argumentaba y contra argumentaba de forma sólida y convincente, bajo la advertencia de que “yo por once años no fui bachiller”.

“Su sentimiento de amistad, su amor por Ciénaga y la música, quedó en la memoria de los asistentes a la convocatoria de amigos, realizada en el INFOTEP  de Ciénaga en abril de 1995, con ocasión de la conmemoración
del natalicio y muerte del Guillermo de Jesús Buitrago. Fue su última interpretación y presentación en público, antes de morir; ese día, toco con el alma a pesar de su enfermedad, de la cual, no se recuperaría, pues meses después murió, dejando una huella indeleble al festival” indica Estrada Flórez.

“Mi padre tuvo un hijo adoptivo en la Música de Ciénaga, se trata de Hugo Estrada Rosales, a quien desde muy pequeño, recibía clases de guitarra por parte de mi papá y a quien lo llevaba a sus presentaciones”, expreso su hija Gigliola Burgos Bolaño.

Al respecto Hugo Estrada Rosales, considerado actualmente, el mejor intérprete que tiene Ciénaga, ante la faz nacional, recuerda que “Corría el año de 1989, tenía yo 11 años de edad, lo recuerdo como si fuera ayer, sucedió
en la residencia de mi tio Reinaldo Estrada, cuando en una de esas parrandas en las que acostumbramos reunirnos en familia, conocí la magia de la música, no sé por qué ni como, pero quede enamorado. Era la primera vez en la que, a mi corta edad, tenía la oportunidad de escuchar, la ejecución de ese raro pero mágico instrumento, la guitarra, su ejecutante, el maestro, Efraín Burgos García”.

“Esa noche quien acompañaba en el canto al maestro Efraín Burgos, era ni más ni menos que Hispano Góngora, aquella voz era formidable, educada, dulce al oído; y entre boleros, rancheras, aires del Magdalena Grande, conocí entonces, a dos de los más grandes exponentes del Caribe Colombiano, el uno con su guitarra y el otro con una voz inigualable” enfatiza Hugo Estrada Rosales.

“Desde entonces mi mejor época musical, arduas jornadas de ensayos en la vivienda del maestro Burgos, quien mantenía un riguroso régimen de la práctica de la guitarra, pues siempre que llegaba a su casa, encontraba al maestro, ejecutando la guitarra por horas, entre acordes y punteo de escalas”.

“Él me enseñó, el arte del canto. Su trabajo era según sus propias palabras, hacerme un intérprete versátil y con mucha práctica; pocos meses después y ante el auditorio de siempre, el de mi familia, se dio nuestra primera presentación”, afirma el cantor de los festivales del caribe colombiano, Hugo Estrada Rosales.

El maestro Burgos, en un reportaje, concedido al periodista José Orellano, enfatizó: “Mi Máxima satisfacción me la proporciona mi hijo Efraín Burgos Jr. Racines, es también pintor como yo.

Lo considero un extraordinario guitarrista, no porque sea hijo mío, sino porque es un músico con méritos y academia. Él será mi prolongación, en la vida, en el tiempo y en la música”.

Muerte del Maestro Burgos

Efraín Burgos García, “El Guitarrista Internacional”, murió el 30 de agosto de 1995, en la carrera 21 No 10-29, luego de padecer un cáncer en la punta del páncreas. Sus últimos días, fueron dolorosos tanto para él, como para su familia. Durante sus últimos 15 días, su organismo no toleraba alimento alguno, situación ésta que lo llevó a la muerte.

“El Maestro Burgos, quiso montar su escuela de arte en Ciénaga, porque además su sensibilidad artística se lo permitía. Era pintor y la falta de apoyo de nuestros dirigentes no le dejaron cumplir su sueño, sin embargo como siembra dejó a un magnífico guitarrista clásico de academia como su hijo Efraín Burgos Racines y lo que no se le permitió hacer en Ciénaga, lo logró en Codazzi, Cesar en donde fundó y realizó con el apoyo de alcalde y políticos, el Festival Nacional de Guitarras (música vallenata). Europa y África, conocieron la genialidad de Efraín Burgos García, Ciénaga, su pueblo al que tanto quería, lo desestimó”. Afirma el periodista Delfín Sierra Tejada.

El cantante versátil, Hugo Estrada Rosales, hijo adoptivo musical del Maestro Burgos García, expresa “ Vivo con la esperanza de que este comportamiento continuado y sistemático de nuestros dirigentes políticos, algún día cambie, y se le dé al artista, el valor y el reconocimiento que se merece”

Además expreso: “Para no seguir simplemente parodiando sobre nuestra grandeza cultural, la que por años ha identificado a Ciénaga, sino que además comprendan, la importancia de brindar el apoyo que requiere el cultor en sus diferentes ámbitos, y que las nuevas generaciones sean el sostén de esa grandeza cultural y por qué no, algún día pueda, leer en la puerta de una majestuosa Casa de cultura de nuestro municipio, bienvenidos a la Casa de Cultura, EFRAIN BURGOS GARCIA”, enfatiza el cantante Hugo Estrada  Rosales.”.

Para cerrar esta Crónica sobre el maestro Efrain Burgos García, me permito resaltar lo que escribió en su nota biográfica , “Este es mi Cuento”, en dónde profetizó , su éxito cómo músico y como.guitarrista en el país y en el mundo. Además dejo constancia a las nuevas generaciones de sus extraordinarias cualidades como guitarrista. El, escribió: “Yo me aferre a mi guitarra y hoy me encuentro con capacidad de alternar con los mejores guitarrista del mundo.

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