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Este 19 el voto es por la paz, contra el Neoliberalismo Económico y la corrupción

EDITORIAL|

Para quienes aún están indecisos frente a quien elegir mañana como Presidente, la recomendación es que no se traguen el amague, no caigan en las luchas insulsas de rojos contra azules, de verdes contra amarillos, de izquierdas o de derechas, esto no es de colores o de posturas ideológicas prefabricadas que solo sirven de cortina de humo, para marcar o estigmatizar a los contradictores, para manipular a los incautos. Ya lo había dicho Jorge Eliécer Gaitán a mediados del siglo pasado, cuando los liberales y los conservadores se mataban entre sí, el hambre no es roja ni azul, es simplemente hambre y mata a quienes la padecen.

La problemática de fondo de Colombia, el tema prioritario a enfrentar es el económico, el país presenta una inflación cada vez más ascendente, se precipita a la quiebra, presenta una alerta grave por hambruna, es importador e improductivo, la gran mayoria de los ciudadanos vive del rebusque y no hay oportunidades ni de crédito blando para emprender en el agro, la industria y las tecnologías, ni de educación superior gratuita para los jóvenes. El país sigue en guerra, siguen matando colombianos a diestra y siniestra, en un contexto de sangre, de miedo y de múltiples actores armados.

Ante semejante panorama de pobreza y desesperanza, este 19 de junio habría que votar en contra de las políticas económicas que nos han llevado hasta este punto; habría que votar, entonces, en contra del Neoliberalismo Económico o capitalismo salvaje que nos nos ha pisoteado el Estado social de derecho, que nos ha dejado sin movilidad social, que nos ha privatizado todo: la salud, los servicios públicos, la energía eléctrica, el aseo, el agua potable, el alcantarillado, el alumbrado público, las vías, los bancos, etc, anulando al Estado como empresario, como protector y benefactor de los ciudadanos, monopolizando y dejando nuestros derechos a merced del ánimo de lucro o de los negocios y las ganancias de unos pocos particulares o grandes empresarios.

¿Cómo detectar a los políticos Neoliberales o capitalistas salvajes? Cuando un aspirante a ser alcalde, gobernador o presidente propone entregarle un servicio público como el aseo o la energía eléctrica a un particular o empresarios privados para que lo exploten por 20 o 30 años, estás frente a un candidato Neoliberal o capitalista salvaje. También cuando propone bajar salarios y desmejorar laboralmente a los trabajadores. También cuando propone reducir el Estado como empresario y piensa que los subsidios son gastos y no inversión social para los más necesitados.

El montaje de este sistema económico que introdujo la Constitución de 1991 en remplazo del liberalismo clásico o capitalismo de la derogada Constitución de 1886, disparó los niveles de corrupción y el tráfico de influencias en el país. Ese cáncer paso de ser un tema de políticos bandidos para meter también en la repartición de la torta de los dineros públicos a los empresarios, conviniendo entre ellos; por ejemplo, la adjudicación de contratos de concesión con los que ordeñan al Estado y a los colombianos por dos y hasta tres décadas. Un ejemplo de esa componenda es la multiplicación o proliferación de peajes en la geografia colombiana que explotan económicamente las empresas particulares o privadas por la construcción de vías que deberían ser construidas por el Estado, pero el cumplimiento de esa responsabilidad estatal no sería negocio para los políticos y empresarios Neoliberales.

Además, este 19 de junio también tendríamos que votar por seguir construyendo la paz, para acabar la guerra interna que vivimos. Es un hecho y la historia así nos lo muestra, sin la paz no habrá nunca progreso y desarrollo económico. Somos el único país del mundo que aún se sigue matando entre sí, en un conflicto interno que parece no tener fin. El mejor ejemplo está en nuestras narices ¿Qué nos deja el actual mandatario, que en su época de candidato nos anunció que si era elegido Presidente haría trizas el acuerdo de paz de Juan Manuel Santos? …

Este 19 de junio lo justo y lo lógico es que el colombiano de a pie, el que vive del rebusque y anhela un trabajo digno y bien pago, vote por un país más productivo agro industrialmente, con verdaderas oportunidades para la educación y el empendimiento para todos, un país que permita la movilidad social, con mejores condiciones laborales, con un sistema que permita la participación equilibrada del Estado y el sector privado en la economía, que proteja los derechos, que genere bienestar social y una vida digna a todos los colombianos. En tiempos de paz.

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