El peligro de querer ser neutrales

Por. Jorge Agudelo Moreno|

Jorge Agudelo

La objetividad nos enseña que hay que reflejar la realidad como es y no como quisiéramos que fuera. Si es rojo se debe decir rojo y no rosado, si murieron 15 personas se debe decir 15 y no más de 5. Colombia se prepara para elegir presidente el 17 de junio, con dos candidatos distintos, con programas, visiones y propuestas diferentes: uno ataca y pretende destruir el proceso de paz y el otro lo defiende y propone implementarlo, y a partir de allí representan dos miradas y dos modelos diferentes sobre el desarrollo económico, social y cultural del país. Este sencillo y apretado análisis, es real, no miente, es objetivo, ¿Cierto?

¿Cuándo debemos tomar partido y dejar la neutralidad a un lado? Para ello se han identificado varias áreas: No se puede ser neutrales en casos de racismo, discriminación, corrupción, mentiras públicas, dictaduras y violaciones a los derechos humanos. No se puede tratar igual a un dictador que a una víctima de su dictadura. No representa lo mismo quien promueve la guerra a quien promueve la paz, no es lo mismo Iván Duque que Gustavo Petro, eso lo tiene claro tanto Europa como el Mundo entero, menos ciertos partidos y algunos líderes de otros partidos políticos en Colombia, que no tienen coherencia ideológica y política, que son una vergüenza a nivel nacional y mundial, unos que defendían la paz y terminaron abrazando y respaldando a quienes promueven la guerra y quieren públicamente hacer trizas la paz, y otros dizque neutrales, llamando a votar en blanco, cuando hoy votar en blanco en Colombia significa apoyar a Duque, el apoderado del innombrable.

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Dar los dos puntos de vista para balancear una información no nos lleva necesariamente a la verdad. La neutralidad no es buena compañía. “Debemos tomar partido”, dijo Elie Wiesel, el premio Nobel de la Paz y sobreviviente del Holocausto. “La neutralidad ayuda al opresor, nunca a la víctima. El silencio ayuda a quien atormenta, nunca al atormentado.” “No es posible la neutralidad moral cuando hay presos políticos y la democracia no está funcionando”, dijo sobre Venezuela el secretario general de la OEA, Luis Almagro. No denunciar una injusticia, seas político o periodista, nos podría convertir en cómplices.

“Si eres neutral respecto a una injusticia, estás escogiendo el lado del opresor”, dijo alguna vez, Desmond Tutu, premio Nóbel de paz en 1984, quien luchó junto con Nelson Mandela para terminar con el sistema del apartheid en Sudáfrica. “Si un elefante tiene su pata en la cola de un ratón y tú dices que eres neutral, el ratón no va a apreciar tu neutralidad.” Los periodistas y los políticos, en casos muy específicos, deben tomar partido para ser verdaderamente independientes.

Como dijo Martin Luther King, el problema no son las acciones violentas de los malos, sino “el apabullante silencio e indiferencia de la gente buena”. El verdadero riesgo de querer ser neutrales es creer que estamos haciendo nuestro trabajo político y periodístico, cuando, en verdad, solo ayudamos a que alguien abuse de su poder. Y eso no es periodismo ni es política seria. Gandi, Mandela, Desmond Tutu, entre otros, han sido prominentes activistas y defensores de los derechos humanos, no solo por sus palabras y frases célebres emitidas en momentos de angustia, sino por sus acciones, predicando con ejemplos la veracidad de lo que creen y no engañando a su pueblo.

Usted no vino a este planeta para ser una figura decorativa, usted vino a este planeta para realizar una labor, pero de usted depende a que reino va a servir; si al reino de los hombres buenos, conforme al servicio y el amor manifestado hacia el prójimo ¿o va a servir al reino de los malos, manifestando en su vida odio, maledicencia, rencor y destrucción hacia el prójimo? Usted no puede, no debe adoptar una posición neutral en las circunstancias que se presenten en la vida, usted debe, tiene que ocupar su posición, depende de usted de qué lado se coloca. Recuerden, en toda transición, y Colombia se encuentra en ella, en todo cambio, hay luchas físicas, ideológicas y espirituales, las cuales no se pueden evadir, son totalmente inevitables, pero esto no nos impide que nos preparemos para la batalla con inteligencia, con ideas innovadoras, con estrategias demostrándole al enemigo quien es más sabio en la lucha para poder obtener la victoria. Recuerden que la victoria es una promesa que usted tiene que trabajar para poderla materializar, si se la deja al azar, nunca se cumple.

El candidato Petro ha logrado algo histórico y es lograr poner en un mismo sitio a todos los corruptos, a los representantes del atraso, del viejo país, y al lado a los ingenuos neutrales, que no lo son tanto, ni ingenuos ni neutrales, el resto de los ciudadanos libres, los que queremos el cambio y el progreso, no nos dejemos arrebatar la esperanza, como dijo el Papa en Colombia, ese verdadero sueño que nos ayudará a encontrar nuestra propia senda de la felicidad. Este 17 de junio, debemos multiplicarnos por tres, los 4 Millones 800 mil ciudadanos que votaron por Petro en la primera vuelta, podemos alcanzar el triunfo en la segunda vuelta, sin duda, contra los corruptos y los mal llamados neutrales, que juntos representan la visión equivocada en Colombia. Que ojalá así sea!!!

elmuellecaribe.co

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