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¿Y cuál fue la clave para derrotar las maquinarias en el Magdalena?

No creo que la clave hayan sido únicamente 2 palitos como los que utilizaba el Joe Arroyo. Hasta los astrólogos dicen que las constelaciones se alinearon y permitieron que los nuevos aires traspasaran más allá de Santa Marta y llegaran a todo el Magdalena.

Por Luis Oñate Gámez|

Luis Oñate Gámez

El pasado 27 de octubre, bajo un sol canicular, en Pivijay, Magdalena, José Alfonso Orozco, su esposa y varios de sus familiares y vecinos atravesaron medio pueblo para ir a votar. Al igual que en la mayoría de las zonas de votación del departamento, por momentos las filas para ingresar fueron inmensas y aunque sudaron a chorros y padecieron empujones sintieron que el deseo de expresarse con libertad en las urnas amortiguaba cualquier incomodidad.

En los barrios populares de Santa Marta se vivió una fiesta similar; la abstención se redujo al 34 por ciento, las mujeres mostraron su liderazgo y Virna Johnson Salcedo y Carlos Caicedo Omar fueron los grandes triunfadores para la alcaldía samaria y la gobernación del Magdalena. ¿Cuál pudo ser la clave para que Fuerza Ciudadana, un movimiento de centro izquierda, obtuviera ese triunfo arrollador y derrotara a todos los partidos tradicionales?

Hay muchas explicaciones y fórmulas, no creo que la clave hayan sido únicamente 2 palitos como los que utilizaba el Joe Arroyo. Hasta los astrólogos dicen que las constelaciones se alinearon y permitieron que los nuevos aires traspasaran más allá de Santa Marta y llegaran a todo el Magdalena.

Hay que reconocer también que aquí en la región, como en gran parte del país, existe un descontento y una desilusión por los partidos y políticos tradicionales. Y aunque el movimiento de Virna y Caicedo lleva ya 2 períodos en la alcaldía samaria y los 2 tienen investigaciones y grandes críticos, sus niveles de aceptación están en la cima, asimismo contaban en su portafolio con obras que mostrar al electorado.

Creo que ahí estuvo una clave. Mientras el contendor más fuerte de Caicedo, Luis Miguel “EL Mello” Cotes, acompañado de cientos de aspirantes a alcaldías y asamblea llegaba a la plaza pública a hablar de su contrincante y de una posible “venezolanización” del Magdalena, Caicedo Omar exponía casa a casa su programa de gobierno y mostraba lo que hizo en su paso por la Universidad del Magdalena y la alcaldía de Santa Marta.

Eso de recorrer casa a casa los pueblos y caseríos fue un paso importante, dicen que la cara del santo es la que hace el milagro. Otra clave política que pudo impactar el debate fue la canción “Cógele la plata”, se pegó como éxito de carnaval y su estribillo se escuchó en los más recónditos lugares y hasta muchos parranderos hicieron concursos de baile con la canción. Quienes tenía pensado dar plata para comprar votos a gobernación se frenaron ante semejante hit musical que inducía a agarrar el dinero y votar por otro.

Por último, una clave transcendental fue el manejo de redes sociales; en estos tiempos, en buena parte del Magdalena, la gente poco ve noticias en los televisores ni las escucha en radio, prefieren el Facebook a través del celular. En casi todos los municipios y pueblos existen páginas informativas locales que reproducen noticias de otros medios digitales, y Caicedo Omar y su movimiento trabajaron mucho desde las redes. Y no solo lo hicieron para impulsar sus programas y darse a conocer, sino que les sirvió para contrarrestar las noticias negativas que les llovían desde diferentes puntos.

El Magdalena, un departamento fuertemente golpeado por el constreñimiento que ejercían los grupos paramilitares y las estructuraras crimínameles de los politiqueros con la compra de votos, se diría que ha comenzado a despertar o dio un gran paso que puede marcar el comienzo de un nuevo camino. No obstante, por las denuncias que hay, parece ser que la compra-venta sí funcionó para ciertas alcaldías, al igual que para algunos candidatos a la asamblea, quienes lograron hacer su negocio.

Con tantas necesidades básicas insatisfechas Carlos Caicedo Omar tiene un gran reto por delante, y sobre todo cumplir para que este despertar en el Magdalena no se convierta en una frustración. Tendrá miles de ojos vigilantes, y eso puede ser bueno, pero también habrá encarnizados enemigos políticos agazapados buscando tumbarlo a como dé lugar o tratando de meterle piedras a la rueda. Con Virna Johnson pasará algo similar en la alcaldía de Santa Marta; los mayores retos serán solucionar la crisis de agua, mejorar la calidad educativa y apalancar proyectos que generen nuevas fuentes de empleo, entre otros. Es la primera mujer en llegar a la alcaldía samaria por elección popular, eso también fue una clave que movió gente, en especial en el sector femenino.

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