Iván Cepeda anuncia a Aída Quilcué como su fórmula vicepresidencial

¿Quién es Aída Quilcué?
Originaria del pueblo Nasa (resguardo Piçkwe Tha Fiw, Cauca), Aída Quilcué es una de las figuras más emblemáticas del movimiento indígena colombiano. Su trayectoria está marcada por la defensa incansable de los Derechos Humanos y la participación activa en procesos de paz
La trayectoria de Aída Quilcué está marcada por un profundo compromiso con las causas sociales, habiendo sido autoridad en su resguardo y ocupado altos cargos directivos en la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) y el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).
Su incidencia política fue determinante a nivel internacional al liderar la inclusión del Capítulo Étnico en los Acuerdos de Paz de La Habana entre el Estado y las FARC-EP, una labor de defensa de la vida que le valió el Premio Nacional de Derechos Humanos en 2021.
No obstante, su camino ha estado atravesado por la violencia sistemática que sufren los liderazgos en el país. En 2008, su esposo, Edwin Legarda, fue asesinado en un ataque perpetrado por militares, hecho por el cual el Estado colombiano pidió perdón en 2018.
La seguridad de la ahora candidata a la vicepresidencia sigue siendo una preocupación latente. A inicios de febrero, Quilcué fue víctima de una retención ilegal mientras se desplazaba entre los municipios de Inzá y Totoró, en el departamento del Cauca.
La designación de Aída Quilcué como fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda no es solo un movimiento estratégico en el ajedrez electoral, sino un mensaje político de hondo calado para la Colombia profunda. Al elegir a una lideresa que ha sobrevivido a la persecución estatal y paramilitar, el Pacto Histórico reafirma su compromiso con los sectores que históricamente han sido excluidos de la toma de decisiones.
Esta alianza simboliza la unión entre la lucha parlamentaria por los Derechos Humanos y la resistencia ancestral de los pueblos originarios. En un país donde la violencia contra los liderazgos sociales sigue siendo una herida abierta, la candidatura de Quilcué coloca en el centro del debate nacional la urgencia de una paz con justicia social, identidad étnica y un reconocimiento real de la diversidad que define a la nación colombiana.



