Economía

Colombia ya supera las 2.200 startups: el reto ahora es conectar el talento regional con oportunidades reales

El Colombia Tech Report 2026, elaborado por KPMG Colombia, BBVA Spark y aliados del ecosistema, mapeó 2.295 startups activas en el país, pero Bogotá concentró el 81% de la inversión en 2025. En Santa Marta, AJE impulsa Sierra Valley, el primer laboratorio territorial de sostenibilidad del país, con el que busca proyectar a la ciudad como la Capital Verde del Caribe y conectar talento joven, empresas y desarrollo regional. SamaTech, la primera hackathon de Santa Marta y una de las apuestas de Sierra Valley, agotó sus cupos en 36 horas y reunió a 70 builders con acompañamiento de mentores nacionales e internacionales.

Colombia atraviesa un momento de maduración en su ecosistema emprendedor. De acuerdo con el Colombia Tech Report 2026, elaborado por KPMG Colombia, BBVA Spark y aliados del ecosistema, el país cuenta con 2.295 startups activas, una cifra que representa un crecimiento de 9,3% frente al año anterior. El mismo informe señala que Colombia escaló al puesto 35 a nivel mundial en el Global Startup Ecosystem Index de StartupBlink y que Bogotá se consolidó como el tercer ecosistema startup más fuerte de América Latina.

El crecimiento del ecosistema también abre una agenda pendiente: cómo pasar de la creación de empresas a su escalamiento, cómo conectar más talento con problemas reales del mercado y cómo lograr que la mentoría, el capital, las redes empresariales y las oportunidades lleguen a más regiones del país. Según el análisis divulgado por LatamFintech sobre el Colombia Tech Report 2026, Bogotá concentró el 81% de la inversión destinada a startups en 2025, una cifra que evidencia la necesidad de ampliar la conversación hacia más regiones.

Para Andrés Bilbao, cofundador de Rappi y de 30X, Colombia vive una etapa en la que el emprendimiento debe dejar de medirse solo por el número de nuevas compañías y empezar a evaluarse por su capacidad de construir empresas sostenibles, con equipos sólidos, clientes reales, modelos de crecimiento claros y acceso a redes que les permitan competir más allá del mercado local.

“Colombia ya demostró que tiene talento emprendedor. La pregunta ahora es si ese talento está encontrando las condiciones correctas para construir compañías que crezcan, vendan, contraten bien y puedan competir en mercados más grandes. El ecosistema tiene que avanzar hacia una etapa en la que los emprendedores tengan más acceso a mentoría práctica, capital inteligente, redes de clientes y acompañamiento de personas que ya hayan recorrido ese camino”, afirmó Bilbao.

Desde su visión, uno de los principales desafíos del país está en reducir la distancia entre quienes tienen una idea y quienes logran convertirla en una empresa con capacidad de escalar. “Emprender sigue siendo difícil, especialmente en América Latina, pero hoy existen más herramientas, más referentes y más comunidad que hace unos años. El punto crítico es que esas oportunidades deben estar disponibles también para quienes están por fuera de los grandes hubs. Un fundador en una ciudad intermedia también necesita acceso a conversaciones de alto nivel, a mentores, a talento técnico, a empresas que le abran puertas y a un entorno que normalice la ambición de construir algo grande”, agregó.

Bilbao también advierte que el ecosistema colombiano necesita fortalecer su cultura de ejecución. “Muchas veces se habla de emprendimiento desde la idea, pero las empresas se construyen en la operación: vendiendo, contratando, midiendo, equivocándose rápido y aprendiendo a tomar decisiones bajo presión. Si Colombia quiere que más startups escalen, tiene que formar emprendedores con mentalidad de largo plazo, pero también con capacidades muy concretas para resolver problemas reales. La innovación ocurre cuando una empresa encuentra un problema importante, construye una solución útil y logra sostenerla en el tiempo”, señaló.

Esa misma agenda —llevar mentoría, capital y redes empresariales más allá de los grandes hubs— es la que AJE viene trabajando en el territorio a través de Sierra Valley, el primer laboratorio territorial de sostenibilidad del país. Nacido en Santa Marta, Sierra Valley articula actores públicos y privados, conocimiento, talento joven y retos reales del territorio, con el propósito de proyectar a la ciudad como la Capital Verde del Caribe.

Más que una iniciativa aislada, Sierra Valley busca funcionar como una plataforma para convertir desafíos ambientales, sociales y productivos en oportunidades de inclusión, competitividad y desarrollo. Su valor está en llevar al territorio conversaciones que suelen concentrarse en los grandes centros urbanos y conectarlas con capacidades locales que necesitan visibilidad, acompañamiento y continuidad.

Dentro de esa visión, SamaTech, la primera hackathon de Santa Marta, funciona como un ejemplo concreto. Realizada el 25 y 26 de abril en la Quinta de San Pedro Alejandrino, la convocatoria agotó sus cupos en 36 horas y reunió a 70 builders organizados en 14 equipos durante 30 horas continuas, con acompañamiento de mentores nacionales e internacionales, para trabajar en soluciones frente a retos empresariales reales. Su relevancia está en lo que representa: una señal de que las ciudades intermedias también pueden activar talento joven, conectar empresas y abrir espacios de innovación aplicada cuando existen plataformas que facilitan esa articulación.

“Desde AJE creemos que la sostenibilidad y la innovación se construyen desde el territorio. Sierra Valley nació para demostrar que un reto ambiental o social puede convertirse en una oportunidad de desarrollo cuando se conecta con talento, conocimiento y capacidades locales. Los datos del Colombia Tech Report 2026 confirman lo que vemos en el territorio: el talento no falta, lo que falta es que llegue a más regiones. SamaTech es la prueba de que ese talento existe en Santa Marta y está listo para encontrar escenarios reales donde crear, conectar y construir soluciones”, afirmó Armando Russi, Gerente de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de AJE Colombia.  

La conversación que abre esta apuesta va más allá de Santa Marta. El reto del emprendimiento colombiano está en construir un ecosistema más distribuido, capaz de conectar talento, empresas, mentoría, capital y conocimiento en más regiones del país. En esa agenda, iniciativas territoriales como Sierra Valley son un caso concreto de cómo acercar la innovación a contextos donde también existen capacidades, problemas reales por resolver y jóvenes con potencial para participar en la economía del conocimiento.

De esta manera, AJE avanza en una agenda que combina sostenibilidad, innovación y desarrollo territorial, usando Sierra Valley como una plataforma para activar capacidades locales y abrir nuevas formas de colaboración entre empresa, jóvenes, emprendedores, instituciones y comunidad.

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