Salud
¿Cómo identificar las señales silenciosas que están afectando la salud de los trabajadores?
Según el Observatorio de Seguridad y Salud en el Trabajo del Consejo Colombiano de Seguridad, en Colombia existen más de 10.000 enfermedades de origen laboral. Estas situaciones afectan el bienestar de las personas y se traducen en ausentismo, presentismo laboral, disminución de la productividad y un mayor riesgo de incidentes o accidentes.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se pierden alrededor de 12 mil millones de días de trabajo en el mundo por causa de la depresión y la ansiedad, las cuales figuran entre las más de 10.000
enfermedades de origen laboral identificadas en el país, según el Observatorio de Seguridad y Salud en el Trabajo del Consejo Colombiano de Seguridad; lo que refleja la necesidad de que las organizaciones promuevan entornos de trabajo más saludables y una cultura de cuidado capaz de identificar riesgos de manera oportuna.
enfermedades de origen laboral identificadas en el país, según el Observatorio de Seguridad y Salud en el Trabajo del Consejo Colombiano de Seguridad; lo que refleja la necesidad de que las organizaciones promuevan entornos de trabajo más saludables y una cultura de cuidado capaz de identificar riesgos de manera oportuna.Otras de las enfermedades frecuentes que han cogido fuerza como consecuencia de la exposición a factores de riesgo en el ámbito laboral son los trastornos musculoesqueléticos, las afectaciones de la salud visual y en general condiciones asociadas a hábitos poco saludables, agotamiento físico y mental más conocido como el síndrome de burnout e igualmente estrés crónico.
“Para muchos colombianos terminar la jornada con dolor de espalda, sentir agotamiento constante, sufrir dolores de cabeza frecuentes o tener dificultades para dormir son situaciones que se han llegado a considerar normales. Sin embargo, estos síntomas pueden ser señales tempranas de problemas importantes que, si no se atienden a tiempo, pueden derivar en alteraciones de salud de mayor complejidad”, explicó Stephanie Doncel Romero, fisioterapeuta y experta en ergonomía de Compensar.
Según Doncel, normalizar estos síntomas puede hacer que sus efectos se acumulen silenciosamente hasta desencadenar en una condición irreversible. A mediano plazo, es frecuente observar cambios en los patrones de sueño, mayor consumo de bebidas energizantes o altas en cafeína, sedentarismo, aumento de peso, así como otras molestias que afectan la concentración y el desempeño laboral.
Con el tiempo, añade la experta, las consecuencias pueden ser aún más significativas. A largo plazo, es posible que deriven en enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y eventos cardiovasculares, además de generar traumas musculoesqueléticos e impactos importantes de tipo socio emocional.
Lo anterior no solo repercute en el bienestar individual sino también en mayores niveles de ausentismo. De acuerdo con la más reciente Encuesta de Ausentismo Laboral e Incapacidades Médicas de la ANDI, basada en información de 317 mil trabajadores de 125 empresas, las incapacidades por enfermedad representan el 70 % del ausentismo en el país y, en promedio año, generan la pérdida de 9,4 días laborales por trabajador, así como costos equivalentes al 4.7 % de la nómina. Esto incrementa fenómenos como el presentismo laboral, disminución de la productividad y un riesgo más alto de incidentes o accidentes en el trabajo, afectando indicadores clave de negocio, el crecimiento y desarrollo empresarial.
Claves para reducir riesgos en el entorno laboral

Mantener una adecuada hidratación, respetar los horarios de alimentación y descanso, realizar pausas activas durante la jornada y contar con espacios de trabajo ergonómicos no solo contribuyen al bienestar físico, mental y emocional de los trabajadores, sino que se convierten en hábitos que reducen significativamente la prevalencia de enfermedades laborales.
Para la especialista de Compensar, es fundamental que las empresas fortalezcan sus programas de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST), con acciones que prioricen la promoción y mantenimiento de la salud, mediante intervenciones que aborden de forma simultánea los factores biomecánicos, psicosociales y de hábitos de vida.
“La evolución de los programas de cuidado al colaborador debe ir más allá de la prevención tradicional y avanzar hacia un modelo de bienestar verdaderamente sostenible, en el que el trabajador sea activo en el cuidado de su salud y la organización genere las condiciones para hacerlo posible. El gran reto está en que el autocuidado no se perciba como una exigencia adicional, sino como una práctica integrada de forma natural a la jornada laboral”, añadió Doncel.
En línea con este propósito, las organizaciones vienen avanzando hacia modelos integrales para el cuidado del trabajador como el que promueve Compensar, respaldado por equipos interdisciplinarios conformados por médicos, psicólogos, fisioterapeutas, enfermeros y especialistas en Seguridad y Salud en el Trabajo. A través de programas enfocados en la salud mental y cardiovascular, la promoción de hábitos saludables, así como programas de acompañamiento familiar, que se complementan con actividades deportivas y recreativas, la entidad busca aportar al bienestar físico, mental y emocional de sus equipos, siendo este uno de los principales pilares de su oferta de valor al colaborador.



